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sábado, 29 de agosto de 2015

La aventura nos llama.

Tiene una mirada profunda, misteriosa como el espacio y alegre como la de un niño. Le gusta viajar, es justo la clase de persona que nunca para de encontrar y de buscar pero está en paz.
No lleva mucho de que nos topamos, un interesante "especimen" que se hace pasar por un humano muy normal sin anécdotas, pasado o futuro.
Una noche me contó el secreto que hacía sangrar sus heridas de vez en cuando, la razón detrás de tanta frialdad. Me quedé impactada por su capacidad de resistir. Nadie sabe lo que ha marcado a otras personas hasta que las conoce, hasta que se dejan conocer.

Jugueteaba con uno de mis cubos rubik mientras contaba una historia sobre su visita a Tzintzuntzan y la estupidez que había sido desaprovechar la oportunidad de probar el "autentico y único sabor" de las nieves de pasta en Pátzcuaro. Atiné a decirle:
-Desconfías de todo, ¿Cierto?
-Es cierto, la palabra "pasta" no sonaba del todo confiable para ser un helado- Respondió entre risas.
Esa era una respuesta que no habría esperado, tal vez porque no era algo propio de mis conocidos hablar sobre palabras y el impacto que tienen sobre ellos. Me quedé encantada con su respuesta, algo en mi interior nació ese día, al ver su sonrisa. De noche, bajo las luces de la ciudad, entre risas, con una suave brisa, es fácil caer enamorada. (Prefiero dejarlo latente, como un tímido amor bajo la piel, un susurro de cariño).

De repente se queda en silencio y expresa un rostro muy frígido. Piensa mucho las cosas, eso provoca que empiece a vagar entre su melancolía e historias graciosas de su pasado.
Podrá ser que viva mucho en el presente, pero eso nunca evita que sienta nostalgia y le de paso al sentimiento para evocar viejas experiencias. Al menos eso parece cada que su mirada se torna vidriosa.

Oye, dices mucho y a la vez escondes todo lo que es más importante saber en estos momentos, como si temieras perder al arriesgarte.


Ya lo has de saber, ahora te escribo a ti, te lo digo a ti:
Du liebst das Risiko, richtig?, beweisen mich, niemand habe mehr für "verlieren". Ich versichern: dass mehr für gewinnen und wissen.
Vorher du wisst, wir werden da sein. Du nur habe vertrauen mich und weiter zum die Unbekant gehen.
Verlassen sich denken. Gefühl sich die Magie!
P.d.: Ich liebe dich sehr.

jueves, 9 de julio de 2015

Intensity.

Es una historia corta. Cuando caminas por ahí y te topas con que la vida puede ser difícil, quizá un tanto menos que aceptar la realidad como es: cruda, fría y despiadada.
Vas por ahí y con cada día que pasa sientes que una pequeña parte de ti, lentamente, empieza a morir. Es por si acaso, tu más inteligente medida de protejerte, esconder todos esos sentimientos; perdonar las decepciones, tratar de olvidar.
Sí que es una corta historia, caminar sin un motivo claro por el cual vivir, respirar y sentir que te ahogas, dejar los brazos abiertos como si recibieras todo porque ya no puede haber peores que sentirte profundamente solo.
Sucede que en esa profunda soledad hay algo que puedes notar:La soledad no es mala, si la disfrutas moderadamente.

La vida es bivalente y ambigua a veces, pero de vez en cuando da destellos brillantes donde la luz penetra incluso en el lugar más ausente de ella y sí, ahí están quienes disfrutan del momento, aunque su vida pueda ser un desastre.
Fue un evento cálido, animó a mantener ese instante en fotografía, porque, aunque no siempre hallarás la respuesta correcta y no siempre ganarás, la vida, como sea que te guste vivirla, es mejor si aprovechas cada segundo a que si dejas que un solo sentimiento te hunda por siempre.
Vida son aventuras, tristeza, dolor, lágrimas, esfuerzo, constate lucha, sueños, pasión, amor, soledad, compañía y más. Si hay algo extenso, es ella. Extensa como los números, como lo sea el universo mismo.
La vida es curiosa porque, siempre que creas haberla comprendido, te darás cuenta que hay un porcentaje restante que desconoces y desconocerás de ella siempre; es justo lo que me mantiene siempre a la expectativa.
< < "Vivir intensamente y jamás ser estático" > >

Decidí mirar como se "flasheaban" mis amigas, me gusta enamorarme de la vida de esa forma:
A través de lo desconocido, de las personas únicas y de las colisiones espantosas que te dejan destrozado.
Mañana será algo nuevo y distinto. Por ahora, esta imagen es un buen augurio.





viernes, 28 de noviembre de 2014

CC

Era algo particular, la forma en que había llegado ahí, mas bien, dependerá del cristal con que lo miren, después de todo, ya no lo recordaba realmente, sólo sucedió, se había convertido en un momento difuso.
Al principio todo era oscuridad, no podía ver ni mi propia mano frente a mi.

<<¿Qué podría hacer?>> pensé.

Sólo flotaba en un inmenso vacío, quizá algún día acabaría. Lograba percibir una caída o, al mismo tiempo, elevación. Estaba segura de nadar en lo profundo del mar, un lugar tan hondo en la Tierra que ni siquiera la gravedad había hallado y afectado.
Las ondas de una fuerza desconocida se chocaban con mi cuerpo, como si me intentasen hablar, pero, me sentía tan tranquila, cayendo o no, se sentía bastante bien, no quería moverme más, aunque sintiera el golpe de aquellas ondas, casi desesperadas.
No fue hasta que noté un destello de luz en ellas que miré un lugar de donde provenía una nueva sensación, se veía tan alejado, pero, también parecía acogedor. Estaba cansada del frío, y, aunque no me diera una garantía de sentirme de nuevo caliente, decidí nadar con todas mis fuerzas hacia allá.
Iba tan abstraída en la belleza de aquel lugar, no me di cuenta lo mucho había nadado.
Eran... ¿Estrellas?, muchas de las ondas llenas de luz que me encontraban, que llegaban cargadas de música y lindas letras, ellas, provenían de esos cuerpos relucientes y brillantes. No lucían cálidos.

<<A veces lo que más vale la pena conocer, así se camuflajea.>>

Era un mundo a parte del mismo mundo. Habían estrellas fugaces, planetas, constelaciones, música, muchos colores y organismos vivos, hasta minucias de polvo, algo que no esperaba encontrar dentro del agua. Me hice a la idea de explorarlo, había recordado que, ya había vislumbrado este mundo en los ojos de alguien en algún momento, era extraño... el encontrarlo de nuevo.
El lugar estaba lleno de estrellas, más en el fondo me toé con dragones, dragones acuáticos debería decir, bueno, eran azules y... se veían bastante majestuosos, uno de ellos me había saludado con una caricia, pensé en mascotas, algo que ellos jamás serían, mas bien son, algo así como unos amigos/compañeros, nada que puedas controlar en lo más mínimo.
Me parecía haber llegado al horizonte de aquel mundo cuando vi aquella galaxia, se desplegaba en todo su esplendor, era tan hermosa que me hizo llorar, se sentía tan acogedor.

<<¿Qué haces aquí?>>

Me di la vuelta, no creí merecer admirar ni un poco más la extensión de aquel universo, una sábana blanca me pasó por detrás, provocándome un quisquilleo en la espalda, alcancé a escuchar su risa, burlándose de mi.

-Que simpático eres.

Lo seguí con la mirada y fue cuando me encontré con ella. Una mujer permanecía sentada sobre una luna, tenía una vestimenta un tanto medieval, cicatrices y rasguños, como si hubiese estado peleando, había dejado de lado su mandoble, eso me daba la idea de que se estaba tomando un descanso. Ella observaba a los dragones jugar con las nebulosas. Lucía feliz, sin embargo, intranquila.

<<Insisto, ¿Qué hace una foránea aquí?, ni siquiera preguntaste por pasar, pequeña grosera.>>

Ella me miró, entonces me asusté. "Es mi corazón, no seas tonta, y sí, es grosero entrar así.", dijo. Bien, quizá ella estaba acostumbrada, tan acostumbrada a verlo que no se daba cuenta de lo amplio que era, porque yo, no estaba acostumbrada a entrar y explorar universos, mmm... perdón, corazones como el suyo.
Yo podría asegurar, sólo estaba en el exterior. Dijeran, ¿Qué fuese a hallar si me adentrara a esa galaxia' Fui y me senté con ella, no parecía molestarle, así que me quedé ahí, observando a los dragones jugar. Cuando miré hacia sus ojos lo recordé, era ella, el rastro del fulgor de una estrella fugas se trazaba en sus pupilas.
Extraño y caprichoso, esas son las palabras para describir al destino.




miércoles, 8 de octubre de 2014

Un chico de por aquí, allá y acá.




ALLEN

En una primera impresión, podría parecer un vanidoso y relajado poeta, sí, de es que se encierran en su cuarto hasta que escriben aquello que necesitan sacar. Él es un artista, pero no precisamente porque escriba de forma sublime. Tiene una forma de ser un tanto extravagante que, al mismo tiempo, puede pasar desapercibida si él así lo desea, tal vez simplemente no es de compartir todo con todos.
Estaríamos seguros de que su mirada no llega a brillar intensamente después de verlo de reojo unas dos o tres veces, pero, si le miras fijamente unos minutos, una chispa incandescente, hambrienta de aventuras e historias maravillosas se agita en el fondo de sus ojos. No es nada serio, al contrario, ríe bastante más que el promedio en un día.
Pensarías por un instante que, como el artista que parece relucir en su forma de ser, ha de tocar la guitarra, la verdad es que, es algo que permanecerá desconocido para ti. Viaja mucho en las novelas, habla francés y podrías apostar a que podría convencer a una señorita de que es el perfecto para ella o bien podría dejarlo para después.
Tal vez no lo veas así, es un simple humano como todos nosotros, se mantiene al pendiente de sus calificaciones, de su vida y de varios aspectos muy mortales, pero tiene un fulgor extraño de encontrar, definitivamente.